Los programadores autónomos, las empresas de software y las compañías que desarrollan inteligencia artificial comparten un problema: su negocio es intangible, internacional y muy basado en suscripciones, licencias y servicios en la nube. Eso genera errores frecuentes en las autoliquidaciones y liquidaciones de Hacienda que, bien gestionados, se pueden corregir. En este artículo explicamos cómo reclamar a Hacienda en este sector, qué vías existen y qué plazos de la Ley General Tributaria (LGT) conviene vigilar.
Por qué el sector tecnológico acumula errores tributarios
La facturación a clientes de otros países, el uso de plataformas que cobran en divisa, el desarrollo de producto durante varios ejercicios antes de generar ingresos y la mezcla de servicios y cesión de derechos provocan dudas de calificación. Un mismo contrato puede considerarse prestación de servicios, licencia de uso o venta de un activo, con consecuencias distintas en IVA, IRPF o Impuesto sobre Sociedades. Si desea un análisis completo del marco fiscal del sector, puede consultar nuestra guía sobre la fiscalidad de programadores y empresas de IA.
Errores típicos que dan lugar a una reclamación
- Repercutir e ingresar IVA en facturas a clientes empresariales establecidos fuera de España cuando la operación podía no estar sujeta por las reglas de localización del servicio.
- No aplicar, o aplicar mal, la deducción por actividades de I+D+i o la reducción por cesión de determinados activos intangibles.
- Calificar como gasto no deducible costes de desarrollo, servidores o formación que sí eran deducibles.
- Retenciones practicadas o soportadas incorrectamente en pagos internacionales por licencias o servicios técnicos.
- Regularizaciones por falta de acreditación de la realidad de los gastos, en particular con proveedores extranjeros o freelancers.
Rectificación de autoliquidaciones y devolución de ingresos indebidos
Cuando el error está en una declaración que usted mismo presentó (IVA, IRPF, Sociedades o retenciones), la vía natural es la solicitud de rectificación de la autoliquidación, prevista en el artículo 120.3 de la LGT, y, en su caso, la solicitud de devolución de ingresos indebidos regulada en el artículo 221 de la misma ley. Es un procedimiento más ágil que un recurso, pero exige acreditar con documentación (contratos, facturas, justificantes de pago, certificados de residencia del cliente) por qué el ingreso fue superior al debido.
Ejemplo numérico ilustrativo
Imagine un desarrollador autónomo que durante un ejercicio factura 12.000 euros a una empresa establecida fuera de la Unión Europea y, por error, repercute un 21 % de IVA. Si los requisitos de no sujeción se cumplen, habrá ingresado 2.520 euros que no correspondía ingresar. Podría solicitar la rectificación de las autoliquidaciones afectadas y la devolución de esa cantidad, junto con los intereses de demora que procedan. Se trata únicamente de un caso ilustrativo: cada situación exige comprobar la localización del servicio, la condición del cliente y el tratamiento ya dado a la factura.
Recursos ante una liquidación o sanción
Si Hacienda ya ha notificado una liquidación o una sanción, la defensa pasa por impugnarla en plazo. Existen, con carácter general, dos caminos alternativos: el recurso de reposición, ante el mismo órgano que dictó el acto, y la reclamación económico-administrativa ante el Tribunal Económico-Administrativo competente. En ambos casos el plazo ordinario es de un mes desde el día siguiente a la notificación. Después, queda la vía contencioso-administrativa. Elegir bien el camino y presentar un escrito con alegaciones sólidas es decisivo, porque un plazo vencido suele ser irrecuperable.
Qué conviene aportar en el sector
- Contratos con clientes y proveedores que describan la naturaleza real del servicio o de la licencia.
- Evidencias técnicas del desarrollo: repositorios, hitos, informes de proyecto y horas imputadas.
- Justificantes de pago internacionales y, cuando proceda, certificados de residencia fiscal.
- Un informe pericial cuando la discusión sea de valoración o de calificación técnica del activo.
Aplazamientos y deudas pendientes
Una startup tecnológica puede tener una deuda tributaria exigible antes de que su facturación se estabilice. La LGT contempla el aplazamiento y fraccionamiento de deudas (artículo 65), siempre que la situación económico-financiera impida transitoriamente el pago. Conviene solicitarlo en periodo voluntario, porque pedirlo una vez iniciado el periodo ejecutivo cambia las consecuencias. Además, al recurrir una liquidación puede solicitarse la suspensión de la ejecución, normalmente mediante garantía, para evitar el embargo mientras se resuelve el recurso.
Plazos de la LGT que no debe perder de vista
- Un mes para recurrir en reposición o reclamar ante el TEA desde la notificación del acto.
- Cuatro años de prescripción para exigir la devolución de ingresos indebidos y para que Hacienda determine la deuda, con las interrupciones previstas legalmente (artículos 66 y siguientes).
- El plazo de resolución de cada procedimiento, cuyo incumplimiento puede tener efectos propios.
El texto íntegro de la norma puede consultarse en la Ley 58/2003, General Tributaria, publicada en el BOE. Los plazos concretos deben contrastarse siempre con la fecha de notificación y con la situación de cada expediente.
Preguntas frecuentes
Si la operación no estaba sujeta a IVA en España, puede solicitar la rectificación de las autoliquidaciones afectadas y la devolución del ingreso indebido, dentro del plazo de prescripción de cuatro años y aportando la documentación que acredite la localización del servicio.
Con carácter general, un mes desde el día siguiente a la notificación, tanto para el recurso de reposición como para la reclamación económico-administrativa. Pasado ese plazo, la liquidación suele quedar firme.
Sí, puede solicitar el aplazamiento o fraccionamiento si tiene dificultades transitorias de tesorería, y también la suspensión de la ejecución del acto recurrido, que normalmente exige aportar una garantía suficiente.
Cómo podemos ayudarle
En LRB Tax & Legal somos un despacho experto en asesoramiento fiscal para programadores, startups y empresas de IA, y en defensa en inspecciones fiscales. Antes de presentar un recurso o una solicitud de rectificación, puede repasar nuestra guía sobre la fiscalidad de programadores y empresas de IA y contactar con nosotros para estudiar su caso. Si la controversia requiere un informe pericial, también puede apoyarse en ValiTax.